Proyección digital por doquier. La web genera sus propios héroes globales y etéreos: una mezcla entre Estrellas del Rock, Diseñadores, Publicadores y Webmasters. Para mí son Wrockstars!

No hace mucho, un colega se sorprendió al encontrar en el tren a un viajero que leia ávidamente una versión impresa de un artículo suyo en la web. No pudo evitar dirigirse a su lector entre orgulloso y tembloroso:

- "Hola... mmm perdona. Ese soy yo...".
- "¡Ah vaya! ¡Te leo mucho! Me encanta vuestro sitio, aunque a veces te pasas metiendo caña. Suelo imprimirme artículos tuyos para leerlos en el tren."

Nadie es consciente de su propia influencia (para bien y para mal). Quizá haya más personas leyendo artículos impresos en más trenes, en más paises...

Hay personalidades que trascienden la web y arrastran legiones de fans. Llegan a dar conferencias en Giras Mundiales y cuelgan el cartel de "no hay entradas". Adaptive Path, 37Signals, NNGroup,... Desgraciadamente, en sus Giras no hay parada en España. En España no hay mercado para ellos.

Ser una Wrockstar mola. Aunque no dejes de ser más que una proyección virtual. Un juego similar a los SIMS. Seleccionas un Avatar (tú mismo) y le creas un sitio web. Publicas y gestionas enlaces para hacerle pasar por etapas de notoriedad hasta cobrar por ello y llegar a la fama mundial. Se trata de branding personal, de proyección digital: no puedes controlar tu identidad. Sólo existe en la mente de tu público.

Atentos a Jason Kottke, una de las Wrockstars más influyentes de la blogosfera mundial. Su apuesta: ser una Wrockstar Profesional dejando su trabajo, buscar el patrocinio de sus lectores (convertidos en micropatrones) y dedicarse durante un año entero a su sitio personal.

Mientras se despiden trabajadores por publicar posts en sus blogs (en horas de trabajo y fuera de ellas), hay personas que despiden a sus empresas para dedicarse a publicar.

I'm interested in editing kottke.org as my primary interest; blogging for blogging's sake, I guess.

Frente a otras opciones tentadoras, Kottke se ajusta el cinturón y rechaza la publicidad como vía de ingresos tratando de mantener una relación limpia y sincera con sus lectores.

¡Qué valiente! ¡Qué sincero!

Es un experimento interesante. Estoy seguro de que le va a salir muy muy bien: tiene público y no está en España.